¿Por qué gastamos tanto combustible?

Néstor Vidal es integrante de -CIFTT (⁠Centro de Investigación Forense y Tecnología del Tránsito⁠) – siendo su intenció, promover los comportamientos seguros en las calles y rutas de la provincia y la Nación.

Las razones del consumo de combustible en nuestros vehículos tienen varias explicaciones. Aunque la realidad dista bastante de los mitos y leyendas que muchos repiten sin saber. La Física juega un rol determinante a la hora de ahorrar o gastar de más ya sea tiempo o nafta. Lea este artículo y conozca las razones.

¿Cuántas veces le ha sucedió que andando en su vehículo por caminos desierto y desolados, al pasar frente a una estación de servicio, usted decidió esperar hasta la próxima para cargar combustible?, ¿No le pasó que dicha estación no apareció nunca y al mismo tiempo la aguja indicadora del nivel del tanque insistió en avisarle que la reserva estaba llegando a su fin?

Si esta situación se da en una zona poblada y a plena luz del día, la más grave consecuencia puede ser que esa gente que lo observa mientras usted lleva el bidón o la bolsa de combustible, lo acompañé con la mirada pensando lo poco inteligente que fue al tener que pasar por esa desafortunada situación. Y esta es una manera educada de decirlo.

La condición cambia si ocurre de madrugada en una zona peligrosa. Lo mejor que puede hacer es trabar las puertas y esperar el amanecer, porque quizás sea los mismos médicos del hospital quienes lo miraran compasivos, comentando entre ellos: “Pobre tipo. Se olvidó de cargar nafta y mire lo que le hicieron cuando iba a buscarla”.

A esta altura, la pregunta cae de madura. Como usuario de vehículos: ¿hasta dónde podemos controlar el consumo? ¿Puede la modalidad de manejo afectarlo considerablemente? Y si puede afectarlo: ¿cómo debemos conducir?, ¿cuánto podemos ahorrar, ante una emergencia? ¿cómo debemos conducir?

Comencemos por analizar cuáles son los factores que generan el consumo de combustible.

¿QUÉ TENER EN CUENTA?

El factor de mayor importancia y peso en el consumo de combustible es la eficiencia térmica del tipo de motores que usamos, debido fundamentalmente a su principio de funcionamiento. Allí debemos buscar el principal factor, y no en otra parte.

Lamentablemente, un motor de pistones y encendido por chispa, la relación de compresión 9.5:1, donde ande todo perfecto y sin ningún rozamiento interno, usando aire ideal, de ese que no se consigue en ninguna parte y que sólo existe en los libros, no podría superar un 59,5% de rendimiento.

Dicho, en otros términos, por bien que hagan las cosas, y aun recurriendo a los más hábiles contadores del mundo, no se salva nadie de tener que pagar un impuesto del 40,5% a la ineficiencia teórica. Allí nomás y de entrada estoy perdiendo casi medio litro por cada litro que use, y no existe forma práctica ni teórica de poder evitar este hecho.

Bueno mientras no entendamos que existen muchas otras fuentes de energía y forma de motorización más eficientes, que no siempre dependen de andar quemando cosas, nada cambiará. Sin ninguna duda, hoy las generaciones futuras nos juzgarán muy severamente por hacer lo que estuvimos y estamos haciendo con los recursos naturales y el medio ambiente.

HABLANDO DE PRINCIPIOS

Cuál es el segundo enemigo, contra el cual sí podemos combatir, es el rozamiento de diversas formas. Las piezas del motor, si bien lo hacen a través del lubricante, están friccionando entre sí, consumiendo energía, calentando lubricante. A mayor rozamiento interno, más energía perdida.

Las ruedas trabajan contra el piso, se deforman y también se calientan; lo mismo sucede con la caja de velocidades, el diferencial y los rodamientos.

El vehículo debe avanzar ocupando un volumen en la masa de aire que lo rodea, y para hacerlo debe desplazar o apartar aire a su paso. Eso también implica un trabajo, el de desplazar el aire, y el de vencer la resistencia y la viscosidad que éste le presenta para deslizarse.

Este trabajo no es para nada despreciable, y crece muy rápidamente en función de la velocidad. También es importante el peso del vehículo, fundamentalmente en las aceleraciones, porque mientras más pesa el auto, más energía debemos entregarle para lograr una misma aceleración.

Y finalmente existe un factor que gravita enormemente en el consumo: El humano. Los hábitos de manejo del conductor del vehículo son de gran importancia. Cualquier excelente desarrollo puede ser frustrado por una persona nerviosa al volante, o por aquellos que creen que la caja de cambio es para cambiar moneda extranjera, y no un componente básico del automóvil.

Vamos por parte. Si consideramos cuánto es el rendimiento real promedio de un motor naftero, en condiciones normales de funcionamiento, veremos que es realmente muy bajo, que alcanza apenas un 25 %. Hágase a la idea entonces de que por cada litro de combustible que usted paga, las 3/4 partes se usa para calentar el universo, y solo 1/4 para mover su auto. Averigüe y verá que no le miento.

El mejor rendimiento que cabe esperar de un motor de estos, y en un punto específico, es del orden del 35%, para el uso normal difícilmente supera el citado 25%. Este factor hace que el combustible sea porcentualmente quien más pesa en el costo operativo de un vehículo en uso normal, que ronda el 54%.
Para mover un auto, el rendimiento real de un motor a nafta resulta del uso de un solo ¼ cuarto por cada litro cargado.

Continuará


Lo último

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Seguí viendo