Mama Antula, la primera santa argentina

Este domingo 11 de febrero el Papa Francisco canoniza a la primera laica argentina: María Antonia de Paz y Figueroa.

La ceremonia de canonización será presidida este domingo 11 de febrero por el Papa Francisco en el Vaticano. Conocida como Mama Antula, la beata María Antonia de Paz y Figueroa, se convertirá en la primera santa argentina.

La curación de la monja Vanina Rosa en 1905 se considera su primer milagro. En 2017, Claudio Perusini se recuperó de un ACV y se lo atribuyeron a Mama Antula.

El acto está previsto para las 9.30 hora de Roma (a las 5.30 hora de Buenos Aires) en el interior de la basílica de San Pedro.

A la ceremonia asistirá el santafesino Claudio Perusini junto a su esposa y sus dos hijos. Será para ellos un momento familiar muy emocionante, ya que el testimonio de sobrevida de Perusini, que agonizaba en el hospital Cullen y tras los rezos a Mama Antula se salvó, fue clave para la beatificación de María Antonia de Paz.

La historia de un milagro

El 24 de octubre pasado, Francisco autorizó al Dicasterio para las Causas de los Santos promulgar el decreto sobre un milagro atribuido a la intercesión de la beata María Antonia de San José, nacida Antonia de Paz y Figueroa y conocida como Mama Antula.

La fundadora de la Casa de Ejercicios Espirituales de Buenos Aires -que nació en 1730 en Silipica, Santiago del Estero, y murió el 7 de marzo de 1799 en Buenos Aires- se convertirá así en la primera santa argentina.

Mama Antula había sido beatificada en 2016 en Santiago del Estero, luego de que el Papa autorizara la publicación de un milagro por la sanación de la religiosa María Rosa Vanina, de las Hijas del Divino Salvador, quien habría recuperado la salud en el año 1904 por intercesión de la fundadora y madre espiritual de esa congregación.

En 2010, Benedicto XVI había dado el primer paso hacia la beatificación de Mama Antula al considerarla «venerable», tras reconocer que «practicó las virtudes cristianas en grado heroico».

El milagro que se le atribuye a Mama Antula obedece a la supervivencia milagrosa de Claudio Perusini (nacido en Santa Fe en 1959), quien en 2017 sufrió un “ictus isquémico con infarto hemorrágico en varias zonas, coma profundo, sepsis, shock séptico resistente, con fallo multiorgánico”. Ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital José M. Cullen de la ciudad de Santa Fe en estado comatoso, el pronóstico era poco auspicioso o muy reservado, con muy pocas posibilidades de volver a la vida normal debido a las lesiones cerebrales irreparables. Permaneció 28 días en estado vegetativo.

Al cabo de unos días, Perusini mostró una notable mejoría y, tras unos meses de fisioterapia en el Hospital Vera Candioti, era independiente, autónomo en su vida diaria, realizando tareas manuales normales. Todos los familiares y amigos habían rezado pidiendo la intercesión de Mama Antula. Siete personas que no eran amigos ni familiares también rezaron por la salud del enfermo.

Fue monseñor Giobando, amigo personal de la familia Perusini, quien les acercó la imagen de Mama Antula para que le recen cuando Claudio estaba internado en el Cullen. Desde aquel día el hombre lleva consigo aquella estampita. La tiene escondida en la funda de su celular.

La sanación de Perusini no tiene explicación médica. Fue considerada un posible milagro.

Es que la relación entre los rezos y curación se hizo clara y evidente. A esa conclusión científica llegaron los médicos. Además se consideró una consulta médica realizada el pasado 14 de septiembre y la documentación que atestigua la invocación de la beata.

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