J.R.R. Tolkien, el Señor de los Anillos

“La fantasía es una forma superior del arte, de hecho, la forma más pura, y así, cuando se logra, la más potente”

El 2 de septiembre se cumplieron 50 años de la muerte de este extraordinario narrador, filólogo y profesor universitario británico, nacido en Sudáfrica, autor de una brillante producción ensayística en la que ahondó con rigor académico en el estudio de las tradiciones legendarias medievales de las culturas sajona y céltica. Ha pasado a la historia de la literatura universal por una serie de narraciones fantásticas que, inspiradas en gran medida por esas sagas medievales que fueron objeto de sus estudios, lo han convertido en uno de los autores predilectos –especialmente- de los lectores jóvenes aunque entre los adultos despierta interés por la originalidad de sus temas, su lenguaje y el tratamiento del mismo. En los últimos años, el cine lo catapultó definitivamente a la cúspide de la popularidad, al adaptar los títulos más trascendentes de su obra.

En un país lejano

John Ronald Reuel Tolkien, (Ronald para su familia y sus primeros amigos, J.R.R. Tolkien para sus lectores), nació el 3 de enero de 1892 en la ciudad de Bloemfontein, en el Estado Libre de Orange (actual Sudáfrica), bajo soberanía británica. Sus padres fueron Arthur Reuel Tolkien y Mabel Suffield. Cuando el pequeño tenía apenas 3 años, en 1895, su madre, agotada por el riguroso clima sudafricano, decidió regresar a Inglaterra con sus hijos, John (cuya salud también se vio afectada por el mismo motivo) y Hilary.

Postal de la familia Tolkien: adelante, el padre Arthur, su madre Mabel, y John Ronald en brazos de una criada, en Sudáfrica

Arthur se quedó en Sudáfrica a cargo de la venta de diamantes y otras piedras preciosas al Banco de Inglaterra, aunque falleció repentinamente en febrero de 1896 a causa de fiebre reumática.

Después de esta trágica pérdida y sin ingresos, Mabel se fue a vivir con sus hijos junto a su propia familia a Birmingham, mudándose también ese mismo año a la vecina localidad de Sarehole.

La casa y el molino en Sarehole, hogar de los Tolkien a la muerte de Arthur

La gran belleza de la campiña inglesa cautivó a John causándole una gran impresión, como quedó patente en sus escritos. La madre se hizo cargo de su educación, enseñándole las bases del latín cuando apenas contaba 4 años, edad a la que el pequeño John ya sabía leer, y poco después escribía en forma fluida. A tan corta edad, ya se había despertado en él curiosidad y amor hacia los idiomas, pues uno de sus entretenimientos favoritos era el de inventar algunas lenguas propias.

Instalada con sus dos hijos, Mabel Suffield cuidó de ellos hasta que en 1904 falleció cuando aún no había cumplido los 35 años, a causa de su diabetes, en aquella época una enfermedad mortal.

Los dos hermanos Tolkien fueron entonces a la casa de su tía Beatrice, con la que pasaron el resto de la infancia y adolescencia. Aunque luego se destacó como un alumno brillante, el futuro escritor fracasó, en 1909, en su intento de obtener la beca que necesitaba para cursar estudios superiores en la prestigiosa Universidad de Oxford.

Vista aérea del Exeter College de Oxford, fundado en el año 1314

Pero sólo un año después demostró sus grandes potencialidades intelectuales con la obtención de la beca «Exhibition» (Exhibición), que le permitía matricularse en el Exeter College de Oxford. Una vez logrado su anhelado ingreso (al cabo de los años, habría de regresar allí para ejercer la docencia en calidad de profesor de Lengua y Literatura), John Ronald Reuel Tolkien logró integrarse también en las asociaciones más selectas que tenía a su alrededor, como la “Tea Club and Barrovian Society” (Sociedad Barroviana y Club del Té).

Esta era una hermandad que solía reunirse en los grandes almacenes Barrow para tomar el té (de ahí su nombre), charlar, divertirse, recitar a los clásicos o sus propias composiciones y pronto llegó a ser considerado como uno de los alumnos más destacados del campus de Oxford.

En 1915 culminó brillantemente sus exámenes de graduación con la obtención de los «Honores de Primera Clase» y fue llamado a cumplir con el ejército británico, alistándose en la famosa unidad de los Lancashire Fusiliers (Fusileros de Lancashire), para iniciar un período de instrucción militar en los destacamentos de Bedford y Staffordshire.

Edith Mary Brath y J.R.R.Tolkien se casaron en 1916, en medio de la Segunda Guerra Mundial

Al año siguiente, en uno de los escasos períodos libres que le concedía la rigurosa disciplina castrense (Gran Bretaña se hallaba inmersa en la Primera Guerra Mundial -1914/1918-), se casó con Edith Mary Bratt, a quien conocía desde hacía ocho años. Unos meses después, se embarcó rumbo a Francia para dirigirse a la región del Somme como Subteniente de su unidad y prestar allí sus servicios como oficial de señales de batallón.

Pero su participación activa en la contienda bélica duró poco tiempo, ya que en el mes de noviembre del mismo año fue enviado de regreso a Inglaterra, aquejado del mal conocido entre los soldados como «fiebre de las trincheras», una forma de infección parecida al tifus común, dadas las condiciones insalubres.

A pesar de la enfermedad, aquel fue un fructífero período de felicidad en su casa, donde aprovechó la prolongada postración a la que lo obligaba su convalecencia para comenzar a escribir una obra que, concebida primero bajo el título de “El libro de los cuentos perdidos”, se convirtió en el germen de lo que muchos años después, ya desaparecido su autor, habría de encontrarse en las librerías bajo el título de “El Silmarillion” (1976).

“El libro de los…” fue la primera gran obra de imaginación de J.R.R. Tolkien, comenzada en 1916-1917 cuando tenía veinticinco años, y abandonada varios años después. Es, en realidad, el principio de toda la concepción de la Tierra Media y Valinor, y el primer esbozo de los mitos y leyendas que constituirían “El Silmarillion”.

¿Cuál fue la inspiración de Tolkien para crear la Tierra Media y
“El señor de los anillos”?

El marco narrativo es el largo viaje hacia el Oeste que emprende un marinero llamado Eriol (Aelfwíne) a Tol Eressëa, la isla solitaria donde habitan los Elfos. Allí conoce los “Cuentos Perdidos de Elfenesse”, en los que aparecen las ideas y concepciones más tempranas sobre los Dioses y los Elfos, los Enanos, los Balrogs y los Orcos, los Silmarils, los dos árboles de Valinor, Nargothrond y Gondolin, y la geografía y la cosmología de la Tierra Media. Es decir, casi todo el fantástico universo surgido de la prodigiosa imaginación del autor británico.

En cada uno de los volúmenes hay abundante información sobre el vocabulario y los nombres de las primeras lenguas élficas.

Al amparo de esta fructífera tranquilidad del hogar, en noviembre de aquel 1916 nació su primer hijo, John.

Durante esos años, Tolkien continuó desarrollando su interés en la filología y en crear leyendas propias que dieran cabida a las lenguas que inventaba.

Michael, el segundo hijo del matrimonio, nació en 1920, año en el que su padre obtuvo una plaza como lector de Lengua Inglesa (paso previo a ser nombrado profesor) en la Universidad de Leeds. Dio inicio, así, la larga y fecunda trayectoria docente del escritor de Bloemfontein, que habría de prolongarse por espacio de cuatro décadas.

Christopher Tolkien, tercer hijo de John Ronald, albacea de toda la obra de su padre. Falleció en 2020 a los 95 años.

En 1924, con el nacimiento de su tercer hijo (Christopher, quien sería el responsable de todos los derechos de publicación de su padre, a la muerte de éste), Tolkien recibió de nuevo un valioso impulso a su carrera profesional, ya que fue elevado –siempre dentro de la Universidad de Leeds- a la categoría de profesor titular de Lengua Inglesa. Así, cada vez más integrado a la vida universitaria de Gran Bretaña, decidió optar a una plaza docente que habría de permitirle alcanzar uno de sus sueños dorados dentro del ámbito de la enseñanza: regresar a su querida alma mater –Oxford- en calidad de profesor.

En efecto, en 1925 John Ronald Reuel Tolkien fue contratado como docente en la cátedra Rawlinson y Bosworth (Universidad de Oxford), donde habría de impartir clases de cultura anglosajona antigua y medieval.


“Creo que lo que llaman cuentos de hadas es una de las formas más grandes que ha dado la literatura, asociada erróneamente con la niñez”, J.R.R.Tolkien


 

Esta cátedra de idioma Anglosajón (hablado en Gran Bretaña hasta el año 1100), conocida como Cátedra Rawlinsoniana de Anglosajón, está –aún hoy- dedicada a la enseñanza de esa lengua antecesora del inglés, establecida por Richard Rawlinson en el Saint John’s College (también de la Universidad de Oxford) en 1795. El título de «Bosworth» fue agregado para conmemorar a Joseph Bosworth, compilador del primer Gran Diccionario Anglosajón.

Tolkien y su gran amigo Clive Staples Lewis (der.), autor de “Las crónicas de Narnia”

Esta especialización en el estudio de los orígenes de la lengua y la literatura inglesas habría de dejar, con el paso del tiempo, una marca indeleble en la producción literaria tan original de Tolkien.

Al mismo tiempo, el contacto con otros profesores oxonienses (pertenecientes a Oxford) volcados, como él, hacia el terreno de la creación literaria (como el narrador y crítico Clive Staples Lewis, autor de “Las crónicas de Narnia”, con quien mantuvo una sólida relación de amistad desde 1926), fue consolidando firmemente su vocación de escritor, que por aquellos años permanecía latente por debajo de su intensa dedicación a la enseñanza.


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“El señor de los anillos”-La trilogía completa en castellano para bajar


 

Inventó una mitología propia, en compensación por la que no poseía Inglaterra, pues siempre se había lamentado de que su país no poseyera un pasado mítico tan rico como el de los países mediterráneos, especialmente el griego. Se interesó especialmente por las mitologías nórdicas, y realizó importantes traducciones y estudios de obras medievales, como el poema épico anglosajón “Beowulf” (que le inspirara un libro), o el conjunto de historias épicas nórdicas que conforman “La leyenda de Sigurd y Gudrún”.

Una de las obras más importantes de J.R.R.Tolkien en inglés y alemán

Tras haber sido padre por cuarta vez (en esta ocasión de una niña, Priscilla, que nació en 1929), John Ronald Tolkien se enfrascó en la escritura de “The Hobbit” (El hobbit, 1937), una novela fantástica inspirada en algunos de los temas, las situaciones y los personajes recurrentes en la literatura medieval. Pero, debido a sus dudas acerca de la acogida que pudieran darle los lectores del momento a una obra de estas características, en 1930 abandonó la escritura antes de haber dado por concluida la obra.


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“El hobbit”-Libro completo en castellano para bajar


 

Se enfrascó, pues, de nuevo, en la docencia y la investigación, hasta que, ya transcurrido más de un lustro, el manuscrito inconcluso llegó en 1936 a manos de Susan Dagnall, de la editorial George Allen & Unwin; deslumbrada por su lectura, instó a Tolkien a que culminara su obra, que se publicó en 1937. Si el éxito de “El Hobbit” sorprendió a Tolkien, el monumental suceso y la repercusión mundial causadas por “El Señor de los Anillos” lo asombró y maravilló.

A partir de entonces, el escritor británico de origen sudafricano comenzó a ser uno de los referentes fundamentales de la literatura fantástica contemporánea.

Ilustración de los enanos del poema Völuspá (la creación del mundo en la mitología nórdica), en los que Tolkien se basó para engendrar algunos de sus propios enanos

De nuevo el aliento de los escritores y editores cercanos a Tolkien habría de ser decisivo para la creación y difusión de otra gran obra. Ante las buenas críticas recibidas por “El hobbit”, Stanley Unwin, cabeza visible del sello editorial que había impreso esta ópera prima de Tolkien, animó al escritor a que continuara desarrollando algunos episodios de su historia en una especie de segunda parte, que habría de convertirse en la espléndida y celebérrima trilogía fantástica “The lord of the rings” (El señor de los anillos, 1954-1955), que no estuvo acabada hasta finales de los años cuarenta, ni vio la luz hasta mediados de la década siguiente.

La famosa trilogía: “La comunidad del anillo”, “Las dos torres” y “El retorno del rey”

Entre tanto, mientras pulía una y otra vez los originales de su obra, Tolkien seguía desarrollando una intensa labor docente que lo condujo en 1945 al Merton College (también de la Universidad de Oxford), donde continuó impartiendo clases de Lengua y Literatura inglesas.

“El Señor de los Anillos” es la novela magna de J.R.R. Tolkien. Es una leyenda heroica y épica, pendulando entre el cuento de hadas y la Historia. El texto trata del lugar que ocupan los actos imprevistos e imprevisibles de la voluntad y las virtuosas hazañas de los aparentemente pequeños, insignificantes, olvidados en el lugar de los Sabios y Grandes (tanto buenos como malvados).

Primer bosquejo de “El señor de los anillos”

Es la evidencia de que sin lo elevado y lo noble, lo simple y lo vulgar son por completo mezquinos; y sin lo simple y lo corriente, lo noble y lo heroico carecen por completo de significado.

Es todo eso y mucho más, es el respeto a la naturaleza y el medio ambiente, es una oda a la amistad, es la recompensa que espera al final del ejercicio de la cultura del esfuerzo, el querer por encima del poder, el temple de la voluntad y el valor de la persistencia en el objetivo por encima de la dificultad.


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“El señor de los anillos: La comunidad del anillo”- Libro completo en castellano para bajar


 

Como dice el mago Gandalf, uno de los protagonistas: “no nos toca a nosotros decidir qué tiempo vivir, sólo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado”.

“El Señor de los Anillos” es una obra ambientada en la Tercera Edad de la Tierra Media, mundo inventado por el autor. Narra una gran aventura: el viaje emprendido por 9 compañeros para destruir un Anillo lleno de poder maléfico. Su argumento es complejo y participan varios protagonistas que se mueven en varios hilos narrativos. Es una obra coral en la que se destacan unos pocos protagonistas (Frodo, Sam, Gandalf y Aragorn).

Se puede decir que el libro contiene dos historias que confluyen y se mezclan, la primera es la de los Hobbits, en la que estos pequeños (afables, amantes de la vida sencilla y tranquila) emprenden un viaje peligroso que los cambiará para siempre. Y la segunda es la de Aragorn, el misterioso montaraz, heredero al más alto trono de los hombres.

Es una novela extensa en la que la aventura y la lucha del bien contra el mal, las descripciones de los paisajes y protagonistas, nos llevarán de la mano para que entremos y conozcamos un nuevo mundo.


https://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Egidio,%20el%20Granjero%20de%20Ham%20-%20J-%20R-%20R-%20Tolkien.pdf

“Egidio, el Granjero de Ham”-Bajar libro completo en castellano


 

En 1949 -año en el que dio por concluida la versión definitiva de “El señor de los anillos”- publicó una de sus obras menores titulada “Egidio, el granjero de Ham”, que pronto habría de quedar relegada al olvido, sepultada por el éxito inmediato que cosecharon las dos primeras entregas de la trilogía, publicadas en 1954. Un año después, con motivo de la aparición del tercer volumen que completaba “El señor de los anillos”, Tolkien ya era uno de los autores británicos más famosos en todo el mundo.

“Egidio, el granjero de Ham”, no tenía el aspecto de un héroe. Era gordo y de barba roja y disfrutaba de una vida lenta y confortable. De pronto, un día, un gigante bastante sordo y corto de vista entró por error en las tierras de Egidio. Más por suerte que por habilidad, el granjero logró asustarlo y echarlo. La gente de la aldea lo vitoreó: Egidio era un héroe. Su reputación se extendió a lo largo y a lo ancho del reino. Por lo tanto, fue muy lógico que cuando el dragón Chrysophylax visitara la comarca, todos pensaran que el granjero fuera el único que podía combatir con él.


El Señor de los Anillos” es un alarde de imaginación, erudición y amor por la fantasía, la aventura y la mitología sin igual. Tolkien no la llamaba “novela” sino “romance heroico


 

A raíz de este éxito obtenido por la saga narrativa constituida por “El hobbit” y las tres entregas de “El señor de los anillos”, John Ronald Reuel Tolkien se centró en la escritura de otras narraciones que, aunque dignas de consideración, nunca lograron alcanzar los niveles de calidad a los que se habían remontado aquellas piezas maestras. Entre estos títulos menores, están “Las aventuras de Tom Bombadil” (1962), “Árbol y Hoja” (1964) y “El herrero de Wooton Major” (1967).

Permaneció, a pesar de esta intensa dedicación a la escritura, ligado a su carrera docente hasta que en 1959, al alcanzar la edad de la jubilación, abandonó esa cátedra que había albergado una de las trayectorias profesionales más largas y fecundas de cuantas se recuerdan en Oxford, donde, en 1972, fue distinguido y homenajeado con la entrega del Doctorado Honorario en Letras que concede la mundialmente prestigiosa institución educativa superior.


https://tuscriaturasarchivoshome.files.wordpress.com/2018/12/Bestiario-de-Tolkien-David-Day.pdf

“Bestiario de Tolkien” – Diccionario de la obra de Tolkien en castellano


 

Unos meses antes -noviembre de 1971-, a la edad de ochenta y dos años había fallecido la mujer que le había acompañado a lo largo de casi toda su vida y con la que tuvo cuatro hijos; apenado por esta pérdida (y aquejado por los achaques propios de su condición de octogenario), Tolkien apenas vivió algunos momentos de felicidad -como la entrega del citado doctorado honoris causa- durante el breve tiempo que sobrevivió a su esposa. A finales de agosto de 1973, para distraerlo de su melancolía, unos amigos de Bournemouth le instaron a que pasara con ellos unos días de descanso; pero al llegar allí, Tolkien enfermó gravemente e, internado en una clínica local, murió en las primeras horas del domingo 2 de septiembre de 1973. Tenía 81 años.

Otras obras

En su faceta de investigador y estudioso de las leyendas medievales del norte de Europa, J.R.R. Tolkien dio a la imprenta algunos ensayos de notable interés, como los titulados “Sir Gawain y el Caballero Verde” (1925), texto anónimo que lo fascinó y que es, sin duda, el mejor texto artúrico en inglés, y “Beowulf: los monstruos y los críticos” (1937), conferencia ofrecida el 25 de noviembre de 1936 por Tolkien sobre la crítica literaria de este poema épico en inglés antiguo.

Sin embargo -y a pesar de su éxito como maestro-, siempre tuvo el convencimiento –acertado, por cierto- de que resultaba más fácil acercar a los jóvenes estas leyendas remotas por vía de la creación literaria, lo que le sugirió la invención de un sugerente universo personal regido por los duendes (por ej.: en “El hobbit”), y, en general, la magia y el mito que están presentes en las narraciones fundacionales de todas las culturas (como queda patente, mejor que en cualquier otra obra suya, en la trilogía “El señor de los anillos” y, desde luego, en “El Silmarillion”).

¿Cuál fue la inspiración de Tolkien para crear la Tierra Media y
“El señor de los anillos”?

Aunque el éxito logrado por todas estas narraciones del escritor de origen sudafricano se extendió, sobre todo, entre los lectores infantiles y juveniles, conviene consignar que no hay en su prosa demasiadas concesiones a la simpleza ni a la pereza mental; la sorprendente habilidad narrativa de Tolkien alcanza sus mayores cumbres de maestría literaria en la presentación de tramas complejas que, sin embargo, cautivan de inmediato al público menos avezado en el ejercicio de la lectura, que asimila a la perfección unos conocimientos arcaicos -inspirados, como ya se ha dicho, en textos tan remotos como pueden serlo para un joven del siglo XX los escritos épicos sobre Beowulf, el héroe del pueblo wedra, de la mitología anglosajona- que, en su constante fusión con otros motivos y situaciones aparentemente dispares, acaban configurando el mapa de los deseos, las inquietudes y las ambiciones del hombre contemporáneo.

J.R.R.Tolkien explicado-El maestro de los anillos

Tolkien se presenta a través de su obra de ficción como un sabio que exhibe sus hondos conocimientos sobre un pasado lejano y mal conocido, y a la vez como un escritor que disfruta -y pretende compartir este placer con el lector- con la recuperación de los mitos y las leyendas que hicieron las delicias de sus antepasados; pero, a la vez, aparece como un creador dotado de un inusitado aliento poético para levantar un universo mágico.

La edición especial de la célebre revista “Life” en honor a los 20 años de la premiada trilogía fílmica

Y al mismo tiempo, aparece como un sereno moralista que, a través de la dulce asimilación de la fábula, difunde un mensaje ético sin violentar la calma del lector: la verdadera grandeza del héroe actual no radica en repetir las sobrecogedoras hazañas caballerescas de los mitos colosales de la antigüedad (ya sea histórica o legendaria), sino en poseer y cultivar con discreción algunas virtudes cotidianas tan necesarias como la paciencia, la tenacidad y el sentido común.

El cine

El cine apareció mucho después de la muerte de Tolkien, cuando el dueño de la “marca” era su tercer hijo, Christopher, y las obras de su padre habían vendido más de 150 millones de ejemplares (alrededor del año 2000. Hoy ya van por 800 millones).

La historia de “El señor de los anillos”, de ese primer “Hobbit”, de todo lo que vino luego ha sido y es, 50 años después de la muerte del autor, una de las más conocidas en todo el mundo. Poca gente no ha leído los libros, no ha visto las películas o no ha oído hablar del tema.

El director de la trilogía, Peter Jackson, en plena filmación

Las tres películas fueron escritas, producidas y dirigidas por Peter Jackson, y coadaptadas por Fran Walsh y Philippa Boyens. Considerado como uno de los mayores proyectos cinematográficos nunca acometidos, con una recaudación global de más de 2900 millones de dólares, el proyecto completo duró ocho años, con la filmación simultánea de las tres películas y rodadas enteramente en la tierra natal de Jackson, Nueva Zelanda.

Una conjunción de figuras estelares para la trilogía de J.J.R.Tolkien

Aun con algunas variaciones, la trilogía se ciñe en líneas generales a la trama principal de la novela sobre la que se basa. Ambientada en el ficticio mundo de la Tierra Media, sigue las aventuras del hobbit Frodo Bolsón y sus compañeros en su misión de destruir el Anillo Único y asegurar así la aniquilación del Señor Oscuro, Sauron. Sin embargo, esa comunidad se rompe y Frodo continúa la aventura junto a su fiel compañero Sam y el traicionero Gollum. Por otro lado, el mago Gandalf y Aragorn, heredero en el exilio del trono de Gondor, se unen y lideran a los pueblos libres de la Tierra Media durante varias batallas contra las fuerzas del mal.

La hiperfamosa trilogía de Tolkien llevada al cine a principios del siglo XXI

La trilogía cosechó un gran éxito de taquilla: las películas alcanzaron, respectivamente, los puestos 26º, 19º y 6º entre las más taquilleras de la historia. También fueron aclamadas por la crítica, al obtener un total de diecisiete premios Oscar (Hollywood), diez premios BAFTA (Gran Bretaña) y cuatro premios Globo de Oro (EE.UU.), así como amplias alabanzas hacia el reparto y las innovaciones en lo referente a efectos especiales digitales.

Cada una de las películas fue reeditada como versión extendida, lanzada un año después del lanzamiento en DVD de la versión proyectada en las salas de cine.

El final
Si bien otros escritores precedieron a Tolkien en el género literario de fantasía, el gran éxito de “El hobbit” y “El Señor de los Anillos” cuando se publicaron en los Estados Unidos, condujo directamente al resurgimiento popular del género. Esto ha causado que Tolkien sea identificado popularmente como “el padre” de la literatura moderna de fantasía, o más concretamente, de la alta fantasía. Sus trabajos han inspirado muchas otras obras de fantasía y han tenido un efecto duradero en todo el campo del género. En 2008, el periódico inglés “The Times” lo clasificó sexto en una lista de “Los 50 escritores británicos más grandes desde 1945”.

El gran autor británico y algunos de sus personajes

J.R.R.Tolkien –como quedó dicho antes- se jubiló en 1959, dejando sus clases en Oxford, y en 1968, él y Edith se mudaron a la localidad de Bournemouth. Tras la muerte de su esposa, John hizo escribir sobre su lápida el nombre de “Lúthien” y para luego de su muerte pidió que en la suya grabaran “Beren”, extraídos ambos nombres de la leyenda incluida en “El Silmarillion” acerca del amor entre estos dos seres de diferente naturaleza, la doncella elfa y el mortal guerrero.

Finalmente, el gran filólogo, académico y escritor británico murió el 2 de septiembre de 1973 a raíz de una úlcera péptica. Un año y medio antes había sido nombrado Comendador de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II, casi al mismo tiempo que la Universidad de Oxford lo nombraba Doctor Honoris Causa en Letras.

El matrimonio Brath-Tolkien al final de sus vidas

Alguna vez escribió: “El país de las hadas contiene muchas cosas, aparte de los elfos y los trafos, y aparte de los enanos, las brujas, los trolls, los gigantes o los dragones; contiene los mares, el sol, la luna, el cielo y la Tierra y todas las cosas que en ella se encuentran: árboles y pájaros, agua y piedra, vino y pan, y nosotros mismos, hombres mortales”.

Seguramente seguirá escribiendo en su morada de la Tierra Media, rodeado de todas las criaturas que lo acompañaron en su viaje por este planeta.

 

Fuentes: lecturasporcinas.blogspot.com; lecturalia.com; tiposinfames.com; humanities.mcmaster.ca; bbvaopenmind.com; biografíasyvidas.com; mcnbiografias.com.

 

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