«Luto»

Escrito por Stella Maris Ferreyra. Taller de Creatividad Literaria conducido por Norberto Landeyro. Para participar pueden contactarse a [email protected]

Algo no estaba bien. Por la ventana abierta, escuché una trifulca de gatos y vi muchos felinos reunidos en círculo; eran de diferentes tamaños y pelajes: miel, negros, grises y blancos. De a poco observé cómo se fueron alejando sigilosamente uno a uno; solo quedó uno, junto al que yacía en la vereda. Lógicamente, ignoraba su sexo. Pensé, su compañero, su macho, su hembra; nada de ello sabía ni lo supe luego. El minino comenzó a dar vueltas a su alrededor maullando, luego a tocarlo con su hocico; como no respondía, lo empujaba con su cabeza y volvía a sus expresiones gatunas. Al no lograr su propósito de que se incorporara, comenzó a hacer fuerza con sus patas para ver si conseguía el objetivo; así estuvo por mucho tiempo ocupado en sus intentos inútiles. Parecía haber entendido la situación ya que se tendió a su lado y puso su cabeza sobre él, al tiempo que lo lamía.

Me retiré de la ventana sin que la escena se hubiera modificado. Y comencé a pensar si el gato muerto sería nuevo en el barrio -e invadió territorio- o bien se trataba de una hembra en disputa, o si habría sido por el instinto felino de lucha. Luego, por informaciones de distinta índole me enteré de que los gatos cambian su comportamiento ante estas situaciones; comen menos, o duermen más o quedan con la mirada perdida.

También encontré algunos estudios de la Sociedad Americana de Prevención de la Crueldad hacia los Animales, que revelaban la comprobación de que en situaciones similares a estas, los gatos, después de seis meses vuelven a una vida normal.
Y pensé, ¿habrá luto entre los gatos?

Por: Stella Maris Ferreyra

Comentarios
¿Qué opinas de esta nota?
  • Me gusta (50%)
  • Aburrido (50%)
  • Interesante (0%)
  • Útil (0%)
  • No me gusta (0%)