De Bariloche al mundo

El deporte y el turismo me permitieron recorrer el mundo.

Desde niño practiqué esquí alpino y fui trece veces campeón argentino y seis veces campeón latinoamericano.

También competí en motocross, cuando el deporte nació en Argentina y logre dos veces ser campeón nacional.

Todo eso me permitió desempeñarme como empresario de turismo, una actividad apasionante, que me llevo a dirigir la agencia de viajes más antigua y tradicional de Bariloche: Alun Co, que creara mi padre en el año 1946.

Hoy Bariloche adquirió una importancia trascendental en el quehacer turístico, constituyéndose en un destino que recibe importantes llegada de visitantes extranjeros, principalmente desde Brasil.

Recuerdo que en 1968, antes de viajar a las olimpiadas de Grenoble, mi padre me comentó que en Bariloche se harían tres obras muy importantes para el turismo: el asfalto del camino al aeropuerto; el asfalto del circuito chico y un nuevo puerto frente a la ciudad.

Las dos obras viales se concretaron, pero en el puerto solo se hizo la primera etapa.
En pocos años William Reynal con vuelos charters y luego con su empresa aerocomercial Austral incrementó la llegada de turistas y creó la agencia de viajes mayorista: Sol Jet.

Reynal favoreció el crecimiento del turismo en la ciudad, beneficiando a los hoteles con el arribo de pasajeros. También apoyó las semanas internacionales de esquí y cedió una oficina, en plena calle Florida de Buenos Aires, donde la asociación de hoteles instaló en el lugar una oficina de promoción e información de Bariloche.

Reynal y Austral también convirtieron la pequeña aldea de montaña que era San Martin de los Andes en un importante destino turístico. Con los años esa ciudad creció muchísimo y se convirtió en un excelente destino turístico con un magnifico centro invernal.

Un paso importante en la historia turística de Bariloche fue el ordenamiento hotelero. En su momento la Secretaria de Turismo de Río Negro, a cargo de Julio Isidro Pérez, uno de los mejores funcionarios que tuvo la provincia en este cargo, puso en marcha una recategorización integral de los alojamientos turísticos, dividiéndolos en categorías de cinco a una estrella.

Esto mismo se aplicó posteriormente en toda la Argentina y se asemejó a las categorías de alojamientos en otros países del mundo.

Esta medida benefició al turismo y coincidió con la llegada de la televisión a color a Bariloche.

Uno de los grandes hitos promocionales fue la realización del Congreso de COTAL (Confederación de Organizaciones Turísticas de América Latina), en mayo de 1983. Sirvió para mostrar la oferta y las bondades de la ciudad y sus alrededores.

La importancia del transporte aéreo en turismo es fundamental. Sin aviones no hay turistas y esto se pudo ver que con el incremento de vuelos no solo llegan visitantes desde grandes destinos nacionales, como Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Salta, entre otros; sino también del exterior, como es el caso de los vuelos que en cada temporada invernal se realizan desde Brasil.

Un paso trascendental para Bariloche fue la creación del EMPROTUR –que me tocó presidir- con el objetivo de realizar una promoción sustentable y planificada del turismo barilochense.

En forma positiva se resolvió designar un director ejecutivo, quien en la práctica es el encargado de coordinar las acciones necesarias para cumplir con esa premisa.
Es destacable cuando todos los sectores de la actividad comprendieron la necesidad de reposicionar el destino como un centro turístico internacional.

En su momento la creación del EMPROTUR; la necesidad de privatizar y modernizar el hotel Llao Llao y la recategorizacion hotelera propuesta por FEHGRA a nivel Mercosur fue otro hito positivo.

Después de varias décadas los barilochenses debemos estar agradecidos de tener el hotel Llao Llao, cuya cancha de golf y planta depuradora fueron bien diseñadas.
Este establecimiento hotelero es el epicentro de las principales reuniones turísticas locales.

Sin este hotel numerosos eventos de renombre internacional no se hubieran podido hacer en Bariloche.

Por ejemplo, la V Cumbre Iberoamericana, en octubre de 1995, con la participación del Rey de España, veintiún jefes de estado y dos jefes de gobierno. Con ese encuentro se logró una gran difusión internacional de Bariloche, por la gran cantidad de periodistas que asistieron.

Lo mismo ocurrió, en lo que a promoción se refiere, con las visitas de los presidentes norteamericanos Bill Clinton y Barak Obama y con la cumbre de presidentes de la UNASUR, en 2009.

Para mejorar el turismo de Bariloche faltan algunas obras emblemáticas, que nunca se concretaron, como un centro de congresos y convenciones. El puerto tampoco pudo ponerse en marcha.

Jóvenes del Colegio La Salle de Paraná. IMAGEN: ARCHIVO

Lo que mejoró mucho y mantuvo su afluencia de pasajeros es el turismo estudiantil y también se desarrolló el turismo de reuniones y convenciones.

He tratado de recordar los años dorados de Bariloche, cuando la ciudad actual aún tenía impronta de pueblo, cuando los vecinos se juntaban para trabajar por ideales y objetivos comunes, con pasión y entusiasmo, soñando con un futuro mejor.

Gustavo Ezquerra

**Esquiador, motocross y empresario de turismo

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