«La opción»

Escrito por: María Marta Padín (in memoriam). Taller de Creatividad Literaria conducido por Norberto Landeyro. Para participar pueden contactarse a [email protected]

-¡Qué hermosura! ¡Qué belleza! ¡Qué amplio y hermoso living!
-Y mirá que ventanal enorme.
-Qué suerte que el chico de la inmobiliaria se fuera a mostrar otros departamentos, así nos da más tiempo para recorrer éste.
-Y los dormitorios, grandes y con placares…
-Mariel, Mariel, vení, vení!
-Ay Matilde, que susto me diste ¿Qué pasa?
-Se cayó una tapa del fondo del placard y mirá lo que apareció.
-¡Santo Dios ,monedas de oro!
-Sí, fijate, ¡son mejicanos de oro!
-¿Y cuánto valdrán?
-Una fortuna porque son las de doble águila.
-¿Cuántas hay?
-Muchas, alrededor de 70 o 75, vamos a contarlas.
-¿Y cuánto valdrán?
-Como 50 millones de pesos.
-Ay Matilde, con eso nosotras no tendríamos más problemas
-Nosotras ni nadie, pero el asunto es que no son nuestras.
-Y me pregunto, ¿de dónde salieron? ¿Quién las habrá dejado?
-Nadie, nadie las ha olvidado ni dejado. Escuchá lo que te digo, para mí esto es un robo que no tuvieron tiempo de esconder en otro laso, una caja de seguridad o algo así. Por eso es que están aquí, no hay otra explicación ni razón; es decir, se ve que ha sido producto de una solución apresurada y momentánea.
-Pero, ¿cómo llegaron hasta aquí?
-Con la ayuda del portero, todos ello tienen las llaves y suelen estar en todas las trampas. No te quepa duda de que alguién regresará por ellas en cualquier momento. Mejor nos vamos, me está dando miedo.
-Bueno, pero ¿qué hacemos?
-Podemos dejarlas y volver dentro de unos días.
-A no Matilde, no pienso quedarme con las manos vacías, hagamos algo…
-¿Qué se te ocurre?
-Llamemos a nuestro amigo Adrián, el escribano, que labre un acta para que reconozcan nuestro derecho de llevarnos la parte que nos corresponde por “restitución de bienes”. Es como un tesoro y generalmente se hace eso.
-Bien pensado Mariel (llama al amigo).
-¿Que dijo Adrián?
-Está de acuerdo. Dice que no nos movamos, sale para acá con dos policías que serán testigos.
(Al rato se escuchan ruidos en la puerta)
-Mariel, que fue eso?
-Alguien viene, cerrá con llave y recemos para que sea Adrián quien llegue antes que los ladrones, sino van a descubrir que estábamos en el peor lugar y en el peor momento…
(Se escuchan gritos desde el pasillo)
-Matilde, tenemos que abrir, van a voltear la puerta…
-Vamos, somos dos mujeres, no se animarán a lastimarnos.
(Abren la puerta y se enfrentan a dos personas)
-Hola, ¿qué hacen ustedes aquí? Soy Ramón, el encargado del edificio, y traigo un plomero de parte del dueño del departamento para unos arreglos antes de que vuelva a ocuparse.
-Adelante, pase. Estábamos recorriendo el departamento porque el empleado de la inmobiliaria tuvo que irse. Pero ya nos íbamos…
-Bueno, vayan que yo cierro, dijo el portero observándolas con lo que ambas amigas después coincidieron en describir como «una mirada sospechosa».
Mariel y Matilde, ya en la calle, se miraron, y decidieron no perderse el momento en que Adrián llegara al departamento con los policías…

Por: María Marta Padín (in memoriam)

Comentarios
¿Qué opinas de esta nota?
  • Me gusta (0%)
  • Interesante (0%)
  • Útil (0%)
  • Aburrido (0%)
  • No me gusta (0%)