El fantasma de la pandemia sobre la economía mundial

La realidad no da tregua al optimismo ingenuo.

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Durante un par de meses nos sentíamos a salvo de los peligros de la pandemia. ¿Ya se dieron cuenta de que evitamos mencionar al Covid 19? Una especie de negación social que obra a modo de talismán. Pero… ahora apareció la variante Ómicron, que termina de certificar los temores de recesión. Y la semana pasada, de un día para otro, el precio internacional del petróleo se derrumbó un 12 % en un solo día.

Las señales eran claras: a Europa le está costando mucho (demasiado), mantener una cierta “normalidad” en medio de la cuarta ola de Covid 19. Y no por falta de vacunas sino por la agresiva campaña en contra de la vacunación que desarrollan elementos ultraderechistas, que afecta a toda la actividad económica. El fenómeno, similar en la Europa Occidental (Francia, Holanda, Bélgica), como en la Europa Central (Austria, Alemania, Hungría, entre otros), preocupa a las autoridades sanitarias. Pero también altera a los indicadores económicos.

Columna de Energía de Herman Avoscan, en LU19.

La aparición de la variante Ómicron en África del Sur, hizo recalcular las proyecciones sobre la capacidad de recuperación de la economía mundial. Y la variable más sensible es la cotización del petróleo. Sirve como termómetro para medir las expectativas y ansiedades de los operadores. El dato: el barril que el jueves pasado cotizaba a 83,43 dólares, el lunes pasó a costar 72,37. Una caída muy pronunciada en un solo fin de semana.

El ritmo posterior fue el típico efecto “hipo”: un subibaja minuto a minuto que altera los nervios de los estrategas económicos privados pero también de los que tienen que conducir las economías nacionales. Para colmo de males, uno de los CEOs de la farmacéutica Moderna, Stéphane Bancel, puso en dudas que las vacunas actuales puedan cubrir todas las futuras variantes de la enfermedad, especialmente de la Ómicron.

Esas declaraciones de uno de los responsables del laboratorio produjeron más confusión aún: en algún momento del lunes se dijo que el precio “había llegado a un piso” de 75 dólares porque el mercado entendía que no iba a haber recesión. O al menos, no tan marcada como se había pensado. Incluso el presidente estadounidense Joseph Biden intentó llevar algo de tranquilidad asegurando que la estrategia no pasaría por el cierre de la economía sino por masivas campañas de vacunación.

Pero ni siquiera eso alcanzó a calmar del todo a los mercados. Ayer martes, la cotización del Brent (que se utiliza como unidad de valor en el mercado internacional), cayó a 68, 11 dólares. El precio más bajo desde mayo pasado, cuando promedió los 68,53 dólares. Y durante la media mañana de hoy miércoles trepaba hasta los 71 dólares pero en un clima de incertidumbre que, entendemos, se mantendrá durante toda la semana.

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El fantasma Ómicron

La variante Ómicron del Covid 19 se identificó en Sudáfrica hace apenas una semana, el 24 de noviembre. Pero vivir en un mundo tan interconectado tiene sus desventajas en una pandemia: ya se han registrado casos en Hong Kong, Australia e Israel, pero también en Gran Bretaña, Alemania y Países Bajos.

En América del Sur, los dos primeros casos se registraron en Brasil: un hombre de 41 años y una mujer de 37 años, que viajaron desde Sudáfrica a Sao Paulo, el pasado 23 de noviembre. Un día antes de que se anunciara oficialmente la aparición del brote.

El nuevo virus es la resultante de las mutaciones que tiene durante su circulación en los diferentes organismos. Ocurre con todas las cepas de virus: tienen una gran capacidad de adaptación. El de la gripe, el más conocido, va mutando año tras año. En el caso de Ómicron, se han contabilizado 55 variantes sobre la cepa original, 10 de las cuales son caracterizadas como “variantes de preocupación”. Son las que modifican la forma en que el virus se introduce en el cuerpo humano y fueron suficientes para que la Organización Mundial de la Salud la considerase un factor de riesgo adicional.

 

Los organismos sanitarios prefieren la cautela a la hora de evaluar los riesgos. Si bien el nuevo virus es de mucha contagiosidad, médicos de Sudáfrica – el país donde comenzó a verse los primeros pacientes con Ómicron -, advierten que es una forma muy leve de la enfermedad. Los síntomas son similares: cansancio, dolor de garganta, algo de fiebre, sin pérdida del olfato ni del gusto. Ninguno de los afectados había tenido necesidad de ser infectado.

De todos modos, la Unión Europea y Estados Unidos cerraron sus fronteras para viajeros que lleguen desde el sur africano: Sudáfrica, Zimbabwe, Namibia, Mozambique, Lesoto, Botsuana y Swazilandia.

Nuestro país, en tanto, dispuso una nueva medida de restricción para los viajeros que regresen desde África del Sur: esquema de vacunación completo; un PCR con resultado negativo realizado en país de origen 72 horas antes de la llegada; prueba de antígeno al momento de llegar al país y realizar cuarentena y al décimo día presentar otro test de PCR negativo. Los extranjeros no residentes, además, deberán presentar un seguro de salud covid-19, con cobertura de servicios de internación.

El que se quemó con leche…

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