Doris Lessing, rebelde pero con causa

"Solo se puede aprender a ser mejor escritor escribiendo"

La escritora inglesa fue uno de los íconos de las causas marxistas, anticolonialistas, antisegregacionistas y feministas del siglo XX, aunque luego renegó del comunismo, autotitulándose como «ingenua». Sin embargo, jamás abandonó la necesidad de denunciar la injusticia y siguió hasta el final levantando la voz y pidiendo que todos lo hicieran ante los abusos de los poderosos. En 2007 recibió el premio Nobel de Literatura por su «capacidad para transmitir la épica de la experiencia femenina y narrar la división de la civilización con escepticismo, pasión y fuerza visionaria». Testigo implacable de una época que elevó el racismo -en Africa- a su máxima expresión, dejó una enorme obra literaria, más de 70 novelas y cuentos cortos a lo largo de su vida.

Persia

Doris May Tayler nació en Kermanshah, Persia (en ese momento colonia británica, hoy República Islámica de Irán), el 22 de octubre de 1919. Alfred, su padre, era un antiguo oficial del ejército británico que participó en la Primera Guerra Mundial, en la que sufrió la amputación de una pierna y posteriormente se casó con Emily Maude McVeagh, una de las enfermeras que lo había atendido. Trasladados al país imperial por cuestiones de trabajo, cuando la futura escritora tenía seis años su familia, atraída por las promesas de hacer fortuna como granjeros en Africa, cultivando maíz, tabaco y cereales, se trasladó a Rodhesia del Sur (también colonia británica, hoy Zimbabue), y allí pasó su infancia y juventud hasta los 30 años.

Alfred Tayler y Emily McVeagh, padres de Doris

Sus recuerdos de esa época, según ella misma, son ambivalentes: por un lado, la educación estricta y severa de su madre; por otro, aquellos momentos en los que, en compañía de su hermano Harry, disfrutaba y descubría la naturaleza; también fue testigo de la brutal discriminación racial, el «Apartheid».

«Somos libres. Y podemos decir lo que pensamos. Tenemos suerte. Somos privilegiados, entonces, por qué no hacerlo?»

Discrepando permanentemente con su madre, que no se acostumbraba a la vida en una granja ruinosa, y deseando huir de su autoritarismo, Doris abandonó sus estudios en una escuela de monjas católicas a los catorce años, y al cumplir los quince se fue de su casa para trabajar como niñera.

Doris Tayler y su madre en Salisbury

Continuó formándose como autodidacta, leyendo sobre todo a novelistas del siglo XIX y obras de política y sociología, y empezó a cultivar la literatura; trabajó en varios empleos y con dieciocho años se trasladó a Salisbury (actual Harare) con un empleo de telefonista; un año después, en 1939, se casó con el funcionario Frank Charles Wisdom con el que tuvo dos hijos, John y Jean.

«La biblioteca es la más democrática de las instituciones, porque nadie en absoluto puede decirnos qué leer, cuándo y cómo»

Se divorció en 1943 y al año siguiente se unió a un grupo de ideas comunistas encabezado por el exiliado alemán Gottfried Lessing, con quien se casó (utilizó el apellido toda su vida) y tuvo otro hijo, Peter, el único que la acompañaría a Londres cuando partió definitivamente de Africa en 1949, ya divorciada también de Gottfried; el niño padecía una minusvalía psíquica y vivió con ella toda su vida hasta que murió a los 66 años.

La obra

Su contacto con África y el profundo amor que sintió por ese continente constituyeron la materia narrativa de algunas de sus novelas; el tema de la emancipación de la mujer también quedó testimoniado en su gran obra de ficción, aunque autobiográfica.

En 1950 ya había publicado «Canta la hierba» (The grass is singing), una novela que tuvo buena acogida acerca de la vida en continente africano, a través de la cual se opuso a la política racial en años en los que esa oposición no era bien recibida en Inglaterra. Gracias a esa obra, y sobre todo a su tenacidad, consiguió abrirse camino en el mundo literario londinense a lo largo de la época, al tiempo que pasaba de manera fugaz por el Partido Comunista británico (entre 1952 y 1956 pero lo abandonaba tras conocer los crímenes de Stalin y la invasión de los tanques rusos a Hungría) y consolidaba su posición pública como firme detractora de la segregación racial, especialmente en Sudáfrica.

Lessing en la década del ’50 en Londres, ya afirmada como escritora de renombre

En las cinco novelas que componen la serie «Hijos de la violencia» desarrolló la vida de la protagonista, Martha Quest (es decir, ella misma), en el ámbito racial y social sudafricano, sus esfuerzos para liberarse del círculo familiar, la disolución de su primer matrimonio, su superación personal y su intervención en la política izquierdista de aquel continente, para regresar a Inglaterra en la última novela de la serie, en la que Martha, ya de mediana edad, se ve envuelta en los acontecimientos sociales de su país.

Las cinco novelas de este ciclo se titularon «Martha Quest» (1952), «Un matrimonio convencional» (A proper marriage-1954), «Vuelta al hogar» (Landlocked-1957), «Al final de la tormenta» (A ripple from de storm) y «La costumbre de amar» (The four-gated city-ambas de 1958).

Además, demostró ser una notable autora de narraciones breves como en el volumen «Cuentos africanos» (African Stories), de 1951.

Lessing también incursionó en el terreno de la fantasía como ángulo de observación de la condición humana, un género definido como «space or cosmic fiction» (ficción espacial o cósmica). «Canopus en Argos. Archivos» (1979-83) es el título de este ciclo concebido bajo las leyes de aquel género y que comprende obras como «The Marriages Between Zones Three, Four and Five» (Los matrimonios entre las zonas tres, cuatro y cinco-1980), «The Sirian Experimente» (El experimento Siriano-1981), «The Making of the Representative for Planet 8» (La creación del representante del planeta 8-1982) y «The Sentimental Agents in the Volyen Empire» (Los agentes sentimentales en el Imperio Volyen-1983).

«Los datos cada vez importan menos, en parte porque los escritores son como perchas en las que colgar las fantasías de la gente»

En este ciclo rompe con el realismo tradicional y describe acontecimientos épicos y míticos de un universo ficticio. En todos estos relatos describe una visión de futuro donde la tiranía y las catástrofes naturales son la norma. La crítica no fue muy benévola con ella en esta etapa, pero satisfizo un deseo personal largamente anhelado.

Pero seguramente fue «El cuaderno dorado» (The Golden Notebook-1962) la novela que más fama otorgó a Doris Lessing. Es un relato de sus experiencias colonialistas, sus relaciones con otras mujeres, su vida intelectual en los ambientes progresistas y marxistas de Salisbury y Londres, sus dificultades como novelista y su desencanto revolucionario, paralelo a la madurez y la angustia ante la soledad.

Se trata sin duda de una de las piezas maestras de la literatura inglesa en el siglo XX, con su despiadado análisis de las actitudes políticas, los tópicos y los ritos de la vida británica tradicional. La trama, de un marcado tono autobiográfico, gira en torno a tres temas clásicos: la necesidad de interesarse activamente en los temas políticos, la psicología de la mujer madura y el conflicto generacional.

«Reconsideras tu vida conforme la vas viviendo, de la misma forma que si estuvieras escalando una montaña y continuamente vieras los mismos paisajes desde distintos puntos de vista»

Lessing estructura la obra -con sus 31 personajes- en torno a una novela corta, «Mujeres libres», protagonizada por Anna Wulf (su alter ego), que es a su vez quien redacta los cuatro cuadernos: negro, rojo, amarillo y azul, a través de los cuales va mostrando diversas zonas de su realidad y que corresponden a distintosos avatares biográficos. En la década de los 50, Anna Wulf, divorciada, reside en Londres con su hija Janet y su amiga Molly, asimismo divorciada y madre de un hijo, Tommy; éste quedará ciego tras una tentativa de suicidio. Anna atraviesa una honda depresión, de la que le ayuda a salir su entrega a tareas sociales.

Doris Lessing, o Martha Quest o Anna Wulf

Los recuerdos de la prolongada residencia de Anna en África, que constituyen el tema de esta novela, están recogidos en otro de los cuadernos, donde narra su acercamiento a los comunistas y su posterior decepción, así como los ecos de la Segunda Guerra Mundial tal como llegan a la remota colonia británica. Otro de los cuadernos, que completa esta visión multifacética de la compleja personalidad de Anna Wulf, contiene sus reflexiones íntimas, sus visitas a una psiquiatra y sus fracasos amorosos. La obra ha sido considerada como la Biblia del feminismo y un clásico de la literatura de ese movimiento por su exploración de la identidad de la mujer y por abordar la crisis emocional y artística de la protagonista.

«He estado siempre en el borde, observando, deslizándome hacia la salida; detesto pertenecer…»

A pesar de esta mirada, la misma Lessing señaló que su propósito no era político, sino literario: «cuando se es una escritora perteneciente a la tradición inglesa, una debe ser consciente y sentirse agradecida de un patrimonio que significa no tener que luchar como mujer para ser publicada y valorada. En Inglaterra las mujeres se han ganado la vida como escritoras desde hace siglos y, a veces, protestando con energía contra su destino. Mi agradecida conciencia de este patrimonio es la razón por la que suscribo la máxima de Virginia Woolf, según la cual las escritoras serán libres cuando, sentadas a escribir, no piensen si escriben o no como mujeres».

Doris Lessing – Recodos de existencias

De su obra posterior se destacan «Un hombre y dos mujeres» (1963), «La ciudad de las cuatro puertas» (1968) y el «Diario de una buena vecina» (1984). En su novela «La buena terrorista» (1985), que recibió el prestigioso premio Mondello en 1987 (que otorga la ciudad de Palermo, Italia), puso de nuevo de relieve la dimensión dolorosa y dramática de una realidad contemporánea desde el punto de vista feminista. Entre las publicaciones de sus últimos años figuran «El viento se lleva nuestras palabras» (1987) y «El quinto hijo» (1988).

En la década de 1990 presentó dos volúmenes de memorias. El primero, «Dentro de mí» (1994), ocupa la época que va desde su nacimiento a su partida hacia Londres, tras veinticinco desafortunados años en la antigua colonia inglesa de Rodhesia del Sur (Zimbabwe).

«Un paseo por la sombra» (1997), segundo volumen de su autobiografía, empieza cuando -todavía aspirante a escritora- contempla los muelles de Londres con su hijo Peter de la mano y el manuscrito de su primera novela, «Canta la hierba», en la valija. Concluye en 1962, año en que apareció el libro con el que casi siempre se la asocia, «El cuaderno dorado».

Los últimos años

El tercer volumen nunca llegó a ser publicado porque como afirmó Doris, para escribirlo hubiera tenido que traicionar la confianza de muchos amigos que aún vivían y pasaban entonces por serias dificultades; no descartaba hacerlo en forma de relato ficticio, pero tampoco lo concretó. Posteriormente aparecieron las novelas «Mara y Dann: una aventura» (1999) y «El sueño más dulce» (2002).

El tema de los géneros se desarrolla en «La grieta» (2007): son las desigualdades existentes entre los hombres y las mujeres; la presencia de un historiador romano con voz omnisciente, aclara los puntos más oscuros de la novela.

«Una vez me pasé un año entero sin escribir, a propósito, para ver qué sucedía. No me sienta bien, me puse de muy mal humor”

En el 2001 recibió el premio Príncipe de Asturias de las Letras y en el 2007, a los 88 años, se convirtió en la mujer más longeva en lograr el Nobel de Literatura. Tras recibir la noticia, declaró que se lo habían dado «porque estaba muy mayor» y brindó con agua delante de los periodistas, asegurando -con el inigualable humor inglés- que era ginebra y quejándose de que semejante intromisión, además de las llamadas y felicitaciones de sus amigos, molestaban a su gato que se ponía nervioso con tanto movimiento.

Lessing volvía de hacer sus compras cuando se enteró del premio Nobel

A causa de sus achaques no fue a Estocolmo a recibir el premio. Se lo entregó el embajador sueco en Londres en 2008. Uno de los momentos más destacados del acto y que más le gustaron a Doris Lessing fue el compromiso de donación de 10.000 libros a diversas escuelas de Zimbabue por parte de sus editores, Harper Collins, que quisieron de este modo contribuir a la lucha contra «la falta de libros y recursos educativos».

El actual rey de España entrega a Doris Lessing el premio Príncipe de Asturias de las Letras, en el año 2001

A pesar de haberse declarado atea en algún momento, de las lecturas de su autobiografía se desprende la confesión de un cambio de ruta a finales de la década de los ’50, cuando se convierte al Sufismo a través de su maestro Idries Shah, profundizando un viaje a la espiritualidad oriental.

«El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia»

Rebelde toda su vida, en 1992 había rechazado el título de Dama del Imperio Británico (equivalente al Sir de los hombres), que otorga la reina Isabel II a mujeres muy destacadas en distintas disciplinas, alegando «la inexistencia de tal imperio».
Antes de morir a los 94 años, el 17 de noviembre de 2013, dio en una frase casi una definición de su vida: «somos libres. Y podemos decir lo que pensamos. Tenemos suerte. Somos privilegiados, entonces, por qué no hacerlo?»

 

Fuentes: infobae.com; theguardian.com; elpaís.com; Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Doris Lessing». En Biografías y Vidas. La enciclopedia
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