«Ternura, piedad y misericordia»

Escrito por Alberto Félix Suertegaray. Taller de Creatividad Literaria conducido por Norberto Landeyro. Para participar pueden contactarse a [email protected]

Hoy me levanté temprano, como todos los días, y presentí que iba a pasar lo de siempre. Que me esperaba otra jornada en la que iba a recibir bofetadas, latigazos y escarnio de los demás.

Escribo para los descartados por los otros, los mendigos de amor, los hostigados por sus compañeros, los que han estado esperando por décadas un poco de comprensión y compasión.

Escribo para los que han probado todo y esperado millones de segundos para cosechar siempre desaires y hasta incontables puñaladas. Escribo por los que se sienten solos en todas partes, los que quedan con la mano tendida, a los que han esperado mucho tiempo por un sabroso abrazo. Y para cuando Dios se queda mudo…

Tenemos que juntarnos a ver salir el sol, cada uno donde esté, y dejar que nos bañe el rostro con sus rayos de luz. Sin promesas, sin escrituras, sin doctrinas. Solo nosotros y el sol.

Descastados, desconsolados y despreciados del mundo, los invito a que la suave luz del alba les entibie su rostro demacrado. Querido asoleado, hace cuánto que no sonríes? A cuántos profetas has visitado? Cuántas veces has intentado agradar para ganarte el pan del afecto y la sintonía con los demás?

El sol sale para todos, entibia y brilla. Vengan si han perdido la esperanza, contemplen su brillo por un instante, sientan la tibieza del sol en la piel descascarada. Y descansen en silencio para no intentar más encontrar amor en el prójimo y recomenzar. Sabe, y esto es cierto, que es Dios mediante que el sol alumbra…

Por: Alberto Félix Suertegaray

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