J. D. Salinger, genio, mito y misterio

"Vivo en el mundo pero no formo parte de él"

J. D. Salinger, genio, mito y misterio

Este enigmático escritor estadounidense publicó solamente cuatro libros, uno de los cuales -única novela, de 1951- está considerado entre los más influyentes en la literatura del siglo XX y lleva vendidos más de 65 millones de ejemplares en todo el mundo. Ermitaño por elección, enemigo declarado de periodistas, fotógrafos y admiradores, fue también autor de hermosos cuentos cortos, quizá más valiosos que su obra cumbre. Renegaba de las conferencias y exposiciones en público; la fama lo alcanzó muy a pesar suyo y lo convirtió en una celebridad oculta tras un velo de misterio. Un verdadero mito que trascendió su muerte.

El principio

Jerome David Salinger nació en Manhattan, Nueva York, el 1 de enero de 1919. Era hijo de un rabino director de una empresa importadora de carnes y quesos, Solomon, y de Marie Jillien, cristiana, descendiente de escoceses.

Se casó tres veces, antes fue novio de la bellísima Oona O’Neill (hija de Eugene, gran dramaturgo estadounidense y premio Nobel de Literatura) que lo abandonó para ser la esposa del genial Charles Chaplin; luego tuvo dos hijos con Claire Douglas, Margaret (autora de una biografía de su padre que no lo dejó muy bien parado) y Matt (albacea de su obra), y comenzó su carrera literaria en 1940 con la publicación en diversas revistas de su país de relatos y piezas teatrales, que había escrito durante una estadía relativamente breve en Europa.

El joven Salinger en la academia militar de Valley Forge

Estudió en las escuelas del «upper west side» (barrio noroeste del distrito de Manhattan, en Nueva York, residencial y con los mejores comercios, entre el Central Park y el río Hudson). En septiembre de 1934 su padre lo inscribió en la academia militar de Valley Forge, en Pennsylvania, en la que se graduó en 1936. Sin ser un alumno sobresaliente, sus notas fueron bastante satisfactorias, destacándose en Arte Dramático. En la única entrevista que concedió en su vida, dijo que a los diecinueve años viajó a Polonia y Austria.

El año 1938 fue crucial para él: se matriculó en la Universidad de Columbia y asistió a los cursos sobre técnicas del cuento corto que dictaba Whit Burnett, escritor, periodista, y profesor de escritura que fundó y editó una reconocida revista literaria, «Story» (Cuento); en la década de 1940 fue muy importante porque publicó las primeras obras de muchos escritores que luego se convertirían en autores famosos: Truman Capote, Norman Mailer, el dramaturgo Tennessee Williams y el mismo Salinger, entre otros.

Salinger (primero a la izq.) durante la Segunda Guerra Mundial

En 1942 se unió al ejército estadounidense y participó en diversas acciones bélicas en la Segunda Guerra Mundial, entre ellas el ya legendario desembarco en Normandía, el llamado Día D. En París, trabó amistad con Ernest Hemingway (corresponsal de guerra), quien accedió a leer sus cuentos y los elogió profusamente.

Durante su época de combatiente inició la redacción de su obra más famosa, «El guardián entre el centeno» (The catcher in the rye-1951), novela escrita desde el punto de vista de un adolescente enfrentado a la hipocresía del mundo adulto, que contiene grandes dosis de ironía. El libro obtuvo un éxito espectacular y fue rápidamente traducido a varios idiomas.

Escribiendo entre bombas y ametralladoras

Luego siguieron un par de volúmenes de relatos: «Franny y Zooey» (Franny and Zooey-1961), «Levanten, carpinteros la viga del tejado» (Raise High the Roof Beam, carpenters) y «Seymour: An Introduction» (Seymour: una introducción), todos ellos de 1963, escritos desde su autoaislamiento en una granja situada en Cornish, un pequeño pueblo en el estado de New Hampshire, 400 kilómetros al norte de Nueva York, donde vivió junto a su familia hasta el final de sus días.

El escritor en su granja de New Hampshire

La fama incómoda

Salinger comenzó a ser muy conocido en 1948, gracias a algunos cuentos publicados, fundamentalmente en la prestigiosísima revista «The New Yorker» (El Neoyorquino) y, tres años más tarde, como producto del resonante éxito de «El guardián entre el centeno», tal vez una de las más bellas narraciones de iniciación que se hayan escrito. Esta novela, cuyo protagonista es el legendario Holden Caulfield (especie de Huckleberry Finn -sátira mordaz escrita por Mark Twain- de la clase media americana), es la más importante ya que reflejó la juventud americana mejor que ninguna otra, y ha contribuido a modelarla, tendencia que luego se convirtió en mundial.

Salinger escribió posteriormente una serie de relatos que reunió en un libro también muy elogiado, «Nueve cuentos» (Nine Stories-1953), algunos de cuyos textos se consideran antológicos, como «Un día perfecto para el pez banana» (A perfect day for bananafish) , en el que el personaje central se mata por un exceso de felicidad, o «Para Esmé, con amor y sordidez» (For Esmé, with Love and Squalor).

«Soy un paranoico al revés. Siempre sospecho que la gente está planeando algo para hacerme feliz»

En estos relatos, el autor crea atmósferas extrañas, casi irreales y sin embargo enclavadas en la cotidianeidad norteamericana, con sus suicidas y sus personajes atormentados o trágicamente felices. Sus cuentos, a pesar de desarrollarse en un estilo suave y realista, producen la impresión de una escritura que se examina a sí misma como una conciencia colectiva que encarnara en el narrador. Salinger, por otra parte, anticipa en ellos las nuevas maneras de contar que se manifestarían en las generaciones subsiguientes.

A partir de 1963 interrumpió su relación con los medios de comunicación (que nunca fue fluida), dejó de conceder entrevistas y no hizo más declaraciones. En 1965, «The New Yorker» publicó su última narración, «Hapworth 16, 1924», que ocupó casi todo el espacio de la voluminosa revista, y que fue reeditada como libro en 1996. Los críticos más amables consideraron el trabajo como «una larga historia de sollozos» que muchos han encontrado «simplemente ilegible», y se ha especulado en cuanto a que esta respuesta fue la razón por la que Salinger decidió dejar de publicar.

Salinger esquivando a los fotógrafos que pugnaban por una imagen

«El guardián entre el centeno»

Esta primera y única novela de J. D. Salinger contó con un unánime reconocimiento, que en los 70 años transcurridos desde su publicación (1951) la ha convertido en un auténtico clásico contemporáneo; su protagonista, Holden Caulfield, es a su vez una de las escasas figuras canónicas de la literatura actual.

«Me paso la vida diciendo ‘encantado de haberte conocido’, a personas que no me encanta nada conocer. Pero si quieres seguir vivo, tienes que decir esas cosas»

En el estilo de las «novelas de aprendizaje» juveniles, la historia es la de un adolescente rebelde, precoz e inocente, que cree todavía en algunas verdades, pero sus experiencias contrastan con el exterior duro y sarcástico de la vida neoyorquina, lo que acaba conduciéndolo a la consulta con un psiquiatra. Este tipo de novelas de adolescentes problemáticos e ingenuos surgió en un período de la historia de los Estados Unidos, en el que los narradores intentaron describir la impotencia de los seres humanos ante la nueva sociedad de masas, y la imposibilidad de mantener en esas circunstancias una sensibilidad individualizada.

Una mirada joven sobre «El guardián entre el centeno»

 

Siguiendo la tradición de «Las Aventuras de Huckleberry Finn» de Mark Twain, en «El guardián…» (o «El cazador oculto», como también se la ha traducido), Holden Caulfield relata en primera persona su particular peripecia durante los dos días siguientes a su expulsión del colegio: su recorrido por hoteles de mala muerte, sus encuentros con antiguos amigos, acompañado siempre por situaciones que lo ponen en aprietos. Con su perpetua visera roja, da vueltas por las calles de Nueva York, abandonado por el mundo de adultos que lo rodea.

Análisis psicológico de la obra cumbre de Salinger

 

Desde el comienzo de la novela no hay equívocos en el tono del lenguaje, entre rebelde y confuso, del narrador y protagonista: «si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás dificultades estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso». Todos sus testimonios están escritos en ese tono directo y creíble, asentados en una lógica elemental. Excepto, como es lógico, en los momentos en que se refiere a sus relaciones sentimentales.

«Me gusta escribir. Vivo para escribir. Pero escribo para mí mismo y para mí propia satisfacción»

Sin embargo, detrás de sus poses y afectaciones, se oculta un adolescente lleno de afecto, dotado de una fina sensibilidad social: muy pronto aparecerán sus debates frente a miedos y deseos, reales o imaginarios, que lo persiguen. La formulación de la ya clásica pregunta de Caulfield, «Adónde van los patos cuando los lagos se hielan?», referida a esos animales del Central Park de Nueva York, ha pasado al lenguaje coloquial estadounidense como un texto simbólico acerca del espacio necesario para la libertad y la autenticidad individuales.

El cine

Las obras de J. D. Salinger fueron adaptadas para el séptimo arte solamente en tres ocasiones:

Dana Andrews y Susan Hayward

«Mi loco corazón» (1949), es una adaptación del relato “Uncle Wiggily in Connecticut” (El tío Wiggily en Connecticut), dirigido por Mark Robson y protagonizado por Dana Andrews y Susan Hayward. Es un melodrama centrado en los recursos sentimentales de una mujer alcohólica a raíz de haberse casado con un hombre que no ama. Fue la única película que el propio autor autorizó.

«Chasing Holden» (Persiguiendo a Holden-2001) de Malcolm Clarke. Neil Lawrence, un fanático del libro “El Guardián Entre El Centeno”, se siente cercano al personaje de Holden Caulfield y quiere conocer al autor. Es protagonizada por D. J. Qualls y Rachel Blanchard. Alain Bougie encarna a Salinger.

«Rebelde entre el centeno» (Rebel in the rye-017) de Danny Strong. Nicholas Hoult interpretó a Salinger en este biopic (género cinematográfico que se caracteriza por la dramatización de la biografía de una persona). Además, también actuó el polémico Kevin Spacey.

El final

Salinger defendió su privacidad a toda costa: sus vecinos en Cornish raramente lo veían y él nunca devolvía los llamados telefónicos o las cartas de admiradores o lectores. Solo infrecuentes apariciones y breves entrevistas poco comunes colocaban al escritor en la atención del público.

Margaret Salinger

No falta quien piense que con su comportamiento habría desilusionado a su personaje Caulfield, quien asegura en «El guardián…» que le gustan los libros y que cuando termina de leerlos desea que el autor sea un amigo para poder llamarlo cada vez que lo desee.

Salinger y su hijo Matt en Nueva York

Si bien lo único que se conoce de Salinger son sus cuatro libros editados, su hijo Matt (actor, protagonizó en 1990 una floja versión del comic «Capitán América», un típico superhéroe norteamericano) asegura que su padre nunca dejó de escribir y que hay una buena cantidad de material literario que no ha sido visto aún. Lleva trabajando en la edición de estos textos desde la muerte del escritor, en 2010. No ha querido dar más detalles sobre los mismos, aunque en 2013 se filtró la posibilidad de una nueva historia protagonizada por Holden Caulfield.

Matt Salinger como el «Capitán América»

La Fundación Literaria J.D Salinger está en manos de la viuda del autor, su tercera esposa, Colleen O’Neill, y Matt. Margaret, la hija, quedó afuera del círculo familiar luego de publicar la biografía del padre en 2002, con el título de «El guardián de los sueños» (Dream catcher), en el que demuele la imagen del autor, contando intimidades de una personalidad demasiado tortuosa para ser interpretada por su propia hija, muy lejos de la imagen amorosa que ilustra el libro.

En realidad, no es una biografía en el sentido estricto del concepto, sino una colección, a veces demasiado infantil, de secuencias de vida desordenadas.

Jerome David Salinger murió el 27 de enero de 2010 a los 91 años en su granja de New Hampshire, lejos del ruido que producía su fama. Se había quebrado la cadera unos meses antes y, como suele suceder en estos casos y dada su edad, el desenlace se aceleró. Hoy es un mito, se lo sigue leyendo con avidez a cualquier edad y en cualquier lugar del planeta. Su popularidad y talento vencieron el paso del tiempo.

 

 

Fuentes: Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de J. D. Salinger. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España).
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