«Las pequeñas cosas que se nos pasan»

Escrito por Alberto Félix Suertegaray. Taller de Creatividad Literaria conducido por Norberto Landeyro. Para participar pueden contactarse a [email protected]

Como un timbre sonó en mi cabeza. Ring! Atención, no ves que te necesitan? En qué andas pensando? En sandeces estúpidas.

Recoge tus redes ensimismadas, hay un niño, solo, llorando en la orilla… Deja de fumar, olvidadizo, es hora de cenar y no puedes faltar en esa mesa…

Presta atención y sal de la puerta, hay gente que precisa circular y estás molestando. Deja ese malhumor maldito, no escuchas? Te están hablando…

Una anciana espera que la lleves, del brazo, al otro lado de la calle. Puedes ignorarla? Qué prisas y humores te traen tan resbaladizo?

A una niña se le suelta de la mano la cinta con que prende un globo. Te pasa al lado, puedes sujetarlo, eres más alto, pero lo ignoras prescindente…

Pero la anciana que, de todos modos, cruzaste, te tomó la mano y, balbuceante, te dio las gracias sonriendo y eso cambió tu actitud frente a las cosas pequeñas.
Una joven se dirige al ascensor donde te encuentras, pero la puerta, automática, empieza a cerrarse. Esta vez percibes lo que pasa y con un toque de tu mano haces que la puerta no se cierre. La chica suspira, te sonríe y te da las gracias.

La anciana, sentada al sol en la puerta de su casa, te ve pasar y te reconoce; comedida, te pregunta tu nombre y te saluda pronunciándolo.

Llevale una flor a alguien afligido, un caramelo o una canción elegida en tu celular. Un «te quiero» le regalas mirándola a los ojos; ternura para un ser querido.

Caminas ahora despierto y bien dispuesto, percibiéndolo todo y presuroso, te aprestas a servir en lo pequeño.

Por: Alberto Félix Suertegaray

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