Pautas de crianza respetuosa: la importancia de comunicarnos propositivamente

“Le pregunto cómo está y no me cuenta nada”, “No me hace caso”, “Le tengo que repetir las cosas muchas veces”, “No sé cómo hablarle para que comprenda”, “Siento que le digo las cosas de muchas formas y aun así no resulta”…

Estas son ejemplos de frases que se suelen escuchar en algunas familias.
Los seres humanos no nos comunicamos de idéntica manera, ni interpretamos lo mismo de una conversación o situación. Y en la niñez las necesidades, capacidades y potencialidades son muy diferentes a las de las personas adultas. Quizás lo primero que necesitemos saber es que al momento de comunicarnos con niñas y niños hay distintas formas de hacerlo. Algunas suelen ser más adecuadas que otras…

Para poder acercarnos al mundo emocional de la niñez debemos debemos conocer cómo observan el mundo que les rodea y cómo se vinculan con él.

Un buen punto radica en revisar nuestras pautas de comunicación: ¿cuándo hablamos limitamos conductas o proponemos comportamientos?

Veamos de qué se tratan los mensajes limitantes y los mensajes propositivos.
Los primeros (como lo indica su nombre) “limitan”, condicionan el crecimiento y el desarrollo, impiden superar dificultades y aprender. Tienen una función “directiva-imperativa”, lo cual imposibilita la reflexión, la repetición de experiencias positivas y contemplar riesgos. Es decir, son mensajes que, de a poco, restringen la forma de vernos y de observar el mundo que nos rodea.

En las crianzas, los mensajes limitantes refuerzan la postura adultocéntrica al momento de vincularnos con niñas y niños. El temor o la amenaza son el eje central de este tipo de mensajes.

Mientras que los mensajes propositivos se emplean con la meta de proponer de forma positiva.

Invitan a la reflexión, al aprendizaje desde las potencialidades y capacidades, son importantes para advertir riesgos y generar recursos para solicitar ayuda en caso de necesitarla. Fortalecen el auto-cuidado consciente, la empatía, solidaridad y resilencia.

En las crianzas, el uso de mensajes propositivos, da cuenta de una mirada centrada en la perspectiva de derechos basada en los lineamientos de la salud integral de niñas y niños.

Veamos algunos ejemplos y reflexionemos en lo diferente que es comunicarnos de manera limitante o propositiva.

Tabla- Mensaje Limitante y propositivo

Los mensajes propositivos son parte de lo que se conoce como “Crianza Respetuosa”.

Este tipo de crianza no se trata de “tips” o “secretos” para criar a un hijo o una hija. Se relacionaría con poder reconocer las necesidades, capacidades y particularidades de todo ser en crecimiento. Implica acompañamiento genuino, empático, sentido (emocional y corporalmente). Se vincula con el respeto de la maravillosa singularidad que habita en cada ser humano. Se relaciona con pensar y llevar a cabo acciones en pos de garantizar todo lo necesario para la salud integral y la óptima calidad de vida (desde lo físico, emocional, psíquico y social).

La Crianza Respetuosa nos invita a comprender que, como seres adultos, también estamos en el camino… ¡aprendiendo!

 


María del C. González Grané

Licenciada en Psicología (MP RN 2086)/ Esp. en Salud Mental Perinatal y Clínica Sistémica-Familiar.

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