¿Qué le preguntarías a una Nutricionista?

Hay tantas preguntas que tenemos y tanta información circulando, dudamos acerca de qué parámetros o criterios tomar con respecto a nuestra alimentación.

Voy a intentar responder algunas de las preguntas que recuerdo escuché, ¿les parece?

1. ¿Qué puedo hacer para que mi hijo coma más fruta?

Lo primero para lograr cualquier tipo de comportamiento en nuestros hijos es ser ejemplo de ellos. No podemos pretender que coman fruta si nosotros no lo hacemos y no es un alimento que habitualmente tengan a su disposición en la cocina.
Lo segundo es poner la frutera en la mesa o mesada de la cocina todo el día para que el niño/a pueda acceder a una fruta cuando tiene deseos de comer algo. Es muy común que puedan encontrar galletitas o pan cada vez que quieren comer algo. Cambiemos nuestra dinámica, dejemos a fácil acceso para todos los integrantes de la familia las frutas y no las harinas. Que la frutera vuelva a nuestra mesa.

2. ¿Cómo hacer para comer más verduras y que sean ricas?

Existe a nivel colectivo un prejuicio que comer verduras en insípido o de poco sabor y quizás por eso no siempre acompañen nuestras comidas. Renovemos nuestras ideas, preparemos siempre una guarnición con verduras en nuestra mesa. Así como googleamos tantas cosas podríamos investigar sobre como cocinar verduras de forma más sana y sabrosa, no?

Para los que no están interesados en hacerlo les doy algunos tips:

– Cocinarlas al vapor es más sano, rico y rápido. Luego se pueden gratinar en horno con aceite de oliva, ajo, jengibre, queso rallado o las hierbas que gusten.

– Al preparar un pollo, carnes o pescado al horno se puede hacer un colchón de verduras: cebollas, ajo, morrón, zapallo, zapallitos, zuchinnis, berenjenas. Y colocar por arriba el corte de pollo/pescado/cerdo o lo elegido. Se puede condimentar con mostaza agridulce, hierbas, aceto, aceite de oliva, ajo en polvo y poca sal (hay muchas opciones).

– Animarnos a probar ensaladas nuevas: espinaca cruda con repollo blanco cortado muy fino, con manzana verde, pera o zanahoria rallada. Agregar 1 cucharadita de mix de semillas, un puñado de nueces y rallar jengibre. Otras opciones: zanahoria rallada con repollo blanco y naranja, tomates, espinaca u otras hojas verdes, rúcula con membrillos al vapor o peras o zanahoria rallada y morrón o repollo morado cortado bien fino, siempre con el toque de las semillas y un puñado de frutas secas como nueces o maníes sin sal. Se le puede agregar una porción de queso fresco, huevo duro, porción de pollo o carnes que hayan sobrado de otra ocasión, además de una cucharada de queso rallado y ya tenemos una comida. Es más rápido, sano y económico que el delivery.

– Preparemos salteados o guisitos de verduras. Dorar cebollas y luego ir agregando morrones, zapallo, zapallito, choclo, zuchinnis, alguna papa o batata. Se puede condimentar con poca sal y hierbas o alguna mostaza… y al momento de servir espolvorear con semillas y frutas secas, bien gourmet.

– Verduras rellenas: luego de cocinar un zapallo anco o cabutio al vapor se puede rellenar con picadillo de pollo, cerdo o carne magros, salteado de legumbres, o soja texturizada en las opciones sin carnes (preparado como para empanada o pastel de papa). Rellenar con una mezcla de trigo candeal o arroz integral y arvejas, lentejas u otra legumbre, bien condimentado y gratinado con una cucharadita de queso si se quiere.

3. Cómo debo comer para tener energía y no exceso de peso?

La clave aquí reside en mantener nuestro metabolismo activo. Nuestro cuerpo para disponer de energía necesita tener la glucosa estable en sangre (comúnmente llamada azúcar en sangre) y un factor clave para lograr esto es una alimentación balanceada. Es necesario realizar 4 comidas al día, sin necesidad que todas sean abundantes, para que la glucosa se mantenga estable. Si nos salteamos comidas, comemos en exceso o con muchas harinas nuestra glucosa será una montaña rusa y nuestros niveles de energía física e intelectual también. Seguiremos acumulando tejido adiposo (grasa) en lugar de usarlo como energía.

Hay muchas más preguntas que quedan en el tintero, quizás para la próxima. Y les dejo una reflexión sobre los hábitos alimentarios: cuando de pequeños aprendimos a lavar nuestro cuerpo, dientes, a acostarnos a una determinada hora, a cortarnos las uñas ¿Nuestros padres nos permitían hacerlo solo cuando queríamos? Los hábitos alimentarios adecuados deben aprenderse al igual que los hábitos de higiene. No esperemos a que nuestros hijos quieran comer verduras o frutas para ofrecerles, si les preguntamos es muy probable que la mayoría de los niños nos responda en forma negativa.

¿Y vos? ¿Qué le preguntarías a una nutricionista?

 

¡Hasta la próxima!

 


 

Elena Boggio
Licenciada en Nutrición MPRN 6566
Contacto: [email protected]

 

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