Los aromas, fragancias y aceites esenciales existieron desde siempre, aunque su uso terapéutico se lo dieron los antiguos egipcios en prácticas no solo relajantes; sino para regular algunos estados emocionales fuertes. Jeroglíficos de la época develan cómo se extraían de las flores los aceites esenciales; y de manera rústica los destilaban y colocaban en goteritos.

¿Pero cómo es que funciona esto?

Es muy sencillo: un aroma se filtra por los receptores olfativos de la nariz, que inmediatamente envían información al sistema nervioso central, y que finalmente desembarca en el sistema límbico (área del cerebro que regula las emociones), generándonos alguna reacción determinada.

¿Nunca les sucedió de ir por la calle y sentir un aroma e inmediatamente recordaron la casa de la abuela? ¿O el recuerdo de un viaje? ¿O tal vez un instante de la infancia? Así de increíble funciona nuestro cerebro.

Si profundizamos en la Aromaterapia, sabremos que hay aromas que están asociados a determinadas emociones, y en base a como este transitando una situación “X”, será más propicio hacer uso de un aroma en particular y no otro.

Primero que nada, habrá que entender que hay emociones/sentimientos que son más “Up”, como la alegría, la ira, la euforia; y hay otros que son mas “Down” como la tristeza, la angustia, el abatimiento.

En los aromas tenemos 2 grupos: generalmente las fragancias del tipo cítricas, suelen Revitalizar, es decir elevan el estado anímico y emocional (naranja, limón, bergamota, etc). En contraste con ello, los aromas más dulces suelen utilizarse para Calmar (jazmín, lavanda, rosas, etc).

De esta manera, cuando necesitemos elevar nuestro ánimo, utilizaremos aromas del primer grupo. Por ejemplo, si estamos atravesando un estado anímico muy angustiante y decaimiento, usaremos aromas Rvitalizantes para elevar ese estado. Y cuando estemos transitando momentos de mucha rabia, estrés o nervios, haremos uso de aromas del segundo grupo, para serenarnos y hacer descender ese estado a uno de calma y tranquilidad.

UN TIP

Si tienen dificultades para conciliar el sueño, coloquen un puñado o ramitas de lavanda en una bolsita de tela o envuelto en un pañuelo, y colóquenlo a un costado o debajo de la almohada. Tendrán descanso asegurado. Lo mismo si necesitan elevar su ánimo. En un pañuelo de tela colocan unas gotitas de aceite esencial de limón y naranja y lo colocan dentro de alguna prenda de vestir que lleven puesta, y su día seguramente será mucho más ameno y enérgico.

 


MINI BIOGRAFIA
Sofi es Psicóloga Social ha dedicado su vida al Mundo Holístico y lleva formando más de 6500 Terapeutas en diferentes disciplinas, en Argentina, España y Latinoamérica. Fue Panelista en un programa televisivo y también trabajó en 2 emisoras radiales. Sus años de trayectoria le permitieron crear técnicas propias, cursos y capacitaciones vinculadas al Bienestar y a la Integración de Terapias, a través de su presidencia en la Fundación Gaia.

Actualmente es miembro activo del Consejo Latinoamericano de Hipnoterapeutas, formadora de Terapeutas y fundadora del Movimiento Humano Cuántico.
Es madre, esposa, ha recorrido más de 14 países y vive con un pie en Argentina y otro en España.
Podés saber más de ella en:
www.sofiaastudillo.com
www.humanocuantico.com
Facebook: Sofia Astudillo Terapeuta
Instagram: sofi.astudillo.oficial 

Comentarios
¿Qué opinas de esta publicación?
  • Impresionante (0)
  • Interesante (0)
  • Útil (0)
  • Aburrido (0)
  • No me gusta (0)