En artículos anteriores ya hemos hablado de cómo TODO en este mundo que habitamos y fuera también; es frecuencia y vibración –afirmaciones postuladas por la ciencia, claro-.  Es por ello, que incluso la palabra  -escrita o hablada-  también está intrínsecamente cargada de vibración.

Hace muchos años, un investigador japonés llamado Masaru Emoto, llevo su investigación sobre el agua y las palabras a un nivel que demuestra irrefutablemente, como la palabra y el amor ante todo, puede generar enormes cambios en todo lo que nos rodea.

¿En qué y cómo se basó su investigación? Emoto colocó varios frascos con agua y por fuera a cada uno le colocó etiquetas con palabras amorosas como Gratitud, Amor, Paz, Empatia y a otros les colocó palabras fuertes como Odio, Guerra, Violencia o incluso Insultos. Dejó reposar el agua y cada frasco con sus etiquetas un par de días, y luego extrajo de cada uno, una gota de agua, las cuales cristalizó y colocó en su microscopio.

¿Qué creen que descubrió? Emoto se encontró que las gotas de agua de palabras amorosas, eran perfectos cristales simétricos, con formas armoniosas y bellas. Y reveló que las gotas de agua con palabras feas, eran cristales deformes, sin simetría ni orden e incluso postuló, que las gotas de agua con palabras feas tenían hasta un color oscuro a diferencia de las anteriores que eran cristalinas y blancas.

Su Teoría del Agua –como más adelante se la llamó- no quedó allí, y quiso aumentar el nivel de sus investigaciones y realizó un experimento con varios frascos, donde no se lo etiquetaba con ninguna palabra, sino que a un grupo de frascos, personas en voz alta le decían palabras como: “Te amo, Armonía, Eres hermoso, Paz, Solidaridad”.

O incluso cantaban canciones agradables, y al otro grupo de frascos otras personas comenzaron a propinarle insultos y a decirles palabras como: “Te odio, Eres inútil, No sirves para nada” etc. ¿Se imaginan ya el resultado, cierto? Emoto evidenció que los frascos del grupo 1, era un agua perfecta y cristalina, bella y armoniosa; y el agua del grupo 2, era oscura, deforme y totalmente desagradable a la vista en el microscopio.

Se preguntarán entonces ¿Qué tiene todo esto que ver con la manera en que decimos las cosas? Muchísimo ¡y no se imaginan cuánto!

Nuestro cuerpo contiene mas de un 70% de líquidos y fluidos, y todo es una gran masa de frecuencia y vibración. Un niño que crece en un ambiente donde repetidamente le dicen que es un inútil y que no sirve para nada, es muy probable, que de adulto se haya convertido en eso y no tendría mayores aspiraciones en la vida, y por contraste, un niño que fue criado en amor y estímulo, donde siempre le dijeron que podía lograr lo que quisiera; seguramente de adulto se creería capaz de lograr sus objetivos y estaría motivado a hacerlo.

 


 

MINI BIOGRAFIA
Sofi es Psicóloga Social ha dedicado su vida al Mundo Holístico y lleva formando más de 6500 Terapeutas en diferentes disciplinas, en Argentina, España y Latinoamérica. Fue Panelista en un programa televisivo y también trabajó en 2 emisoras radiales. Sus años de trayectoria le permitieron crear técnicas propias, cursos y capacitaciones vinculadas al Bienestar y a la Integración de Terapias, a través de su presidencia en la Fundación Gaia.

Actualmente es miembro activo del Consejo Latinoamericano de Hipnoterapeutas, formadora de Terapeutas y fundadora del Movimiento Humano Cuántico.
Es madre, esposa, ha recorrido más de 14 países y vive con un pie en Argentina y otro en España.
Podés saber más de ella en:
www.sofiaastudillo.com
www.humanocuantico.com
Facebook: Sofia Astudillo Terapeuta
Instagram: sofi.astudillo.oficial 

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