Una “nueva normalidad” que vamos a tener que aprender. Liliana Alvarado, intendenta de Cinco Saltos (Frente Grande)

1. ¿En qué cambió la política a partir de las restricciones sociales impuestas por la pandemia?

Cuando asumimos el 10 de diciembre teníamos un plan de gobierno, un proyecto de ciudad y a partir de la pandemia hubo que redireccionar esa política que pensamos en proteger a la gente. Esa fue la premisa más importante que surgió en Cinco Saltos. La posibilidad de ver cómo protegemos a cada vecina, cada vecino y como lo asistíamos. Sabíamos que quedarse en aislamiento iba a producir la caída de posibilidades. Sobre todo en las personas de mayor vulnerabilidad social, los que hacen changas, el trabajo informal iba a sufrir un impacto más violento. Realmente esa restricción en cuanto a quedarse en casa, que sigue siendo la única protección que tenemos cada uno en esta instancia, hizo que nos ocupemos en ayudar y actuar conjuntamente con Salud y ver de qué manera íbamos a sustentar a los hogares de mayor vulnerabilidad.

2. ¿Qué nuevas herramientas se utilizan con mayor frecuencia para estar en contacto con la sociedad?

Los medios de comunicación fueron una herramienta importantísima para poder transmitir a la sociedad la necesidad de quedarse en casa, de cuidarse, no hay vacunas. Los medios, las redes sociales, adquirieron la importancia para poder transmitir a la gente la peligrosidad, hacerles llegar cuáles eran las formas de cuidarse, para poder ser protegidos. Nosotros blindamos la ciudad; dejamos dos accesos nada más: el principal y el de tránsito pesado. Gracias a Bomberos pudimos montar un dispositivo de desinfección de vehículos. Desinfectamos todas las áreas de la ciudad. Pedimos a cada banco a cada supermercado que insistiera en la limpieza.

3. ¿Cómo percibe las preocupaciones de la sociedad en este momento de la pandemia?

Fue variando. Al principio fue una constante de los vecinos el cumplimiento de las consignas, el respeto a los permisos para circular. Pero transcurridos casi 100 días de la pandemia eso ha ido preocupando más a los que estamos al frente de una administración que a la propia sociedad, que se encuentra más relajada. No sé si porque en Cinco Saltos hemos tenido hasta hoy 4 positivos y que no son de circulación comunitaria. Pero explicar los términos de aislamiento social, de distancia social, lavarse las manos con frecuencia; la asistencia a las personas más vulnerables con alimentos y material de sanidad, esas fueron las preocupaciones del gobierno.

4. ¿Cuáles son las nuevas prioridades que surgen a partir de la presencia del coronavirus?

Las prioridades, proteger a cada vecino, cada vecino. Sobre todo a los más vulnerables. Acudimos a los centros geriátricos públicos y privados para señalar el tema de protocolos, temperatura, higiene. Los protocolos que íbamos transmitiendo a medida que nos íbamos enterando de las autoridades sanitarias. Tenemos que estar muy informados de lo que pasa en el mundo, qué herramientas nuevas se desarrollan y tratar de ponerlas en prácticas.

5. ¿Se puede estimar el costo económico de las restricciones impuestas a las distintas actividades?

La caída fue importante, sobre todo en las no esenciales. Y en estas, las que más sufrieron las que tenían que ver con el contacto social. Las academias de danzas, los gimnasios… fueron pocas las actividades que quedaron afuera pero exigían una precaución mayor. Nosotros nunca salimos del aislamiento social. La definición no se tomó por ciudad, sino por departamento. El costo se sintió. Las no esenciales se tuvieron que adaptar en sus formas de venta, y para eso no están preparados y por eso queremos ayudar desde el municipio con plataformas, con internet un poco mejor que el que tenemos que es una gestión que estamos haciendo. Están vendiendo un 30 % de lo que vendían y eso se nota también en los ingresos municipales. Han caído estrepitosamente.

6. ¿Cree que las restricciones sociales impuestas por el coronavirus se mantendrán en el tiempo? ¿Cómo será la “nueva normalidad”?

El término “nueva normalidad” está bien, porque las restricciones sociales van a seguir en el tiempo. Vamos a sufrir el distanciamiento social en el tiempo, el tema de las fiestas, el contacto. Somos personas de mucho afecto y de demostrarlo. Pero la nueva normalidad se va a imponer, se va a tener que preservar la distancia, los cuidados, el barbijo, la higiene. Vamos a tener que aprender nuevas formas de contactarnos, nuevas formas de socializar, nuevas formas de comercio. Hay resistencia pero hay que pensarlo porque hay formas que no se van a poder mantener.

7. ¿Cómo afecta esta pandemia a la vida comunitaria?

Distanciamiento con adultos mayores, los niños, los jóvenes, no poder salir, reunirse, juntarse. El estudio… es otra limitante. En nuestra ciudad, la red de internet es de muy baja potencia lo que dificulta la parte escolar, de educación. Afecta en lo educativo, en lo sanitario. Nosotros auxiliamos a Salud Pública para preparar un sanatorio que estaba prácticamente cerrado para ponerlo en condiciones. Más preparar el Polideportivo, 62 camas adicionales que sirven para aislamiento. Eso es un desafío para los que gobernamos. La pandemia no se fue, El Covid subsiste y se hace sentir muchísimo.

Comentarios
¿Qué opinas de esta publicación?
  • Impresionante (4)
  • Interesante (2)
  • Útil (1)
  • No me gusta (1)
  • Aburrido (0)