CoWorking, un espacio de economía colaborativa en Bariloche

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Argentina concentra el 13% de los desarrollos colaborativos de América Latina.
Bariloche no se queda atrás y crecen los círculos CoWorking en donde la creatividad, las plataformas digitales y el financiamiento colectivo se ponen de moda favoreciendo a los emprendedores.

Economía colaborativa: nuevas oportunidades, nuevos desafíos
Cambia, todo cambia y las formas de relacionarnos y trabajar también presentan modificaciones. Así, surge un método de trabajo colaborativo y no competitivo, lo que facilita la inserción de los emprendedores en un círculo virtuoso.
Los mecanismos que se utilizan son variados y dependen del nivel de creatividad de cada persona. Es tan viable el encuentro entre pares en una sala CoWorking como conectarse a través de múltiples plataformas digitales que nos permitan utilizar, compartir, intercambiar o invertir recursos y bienes.
Las salas de desarrollo Coworking suelen ser espacios amplios y luminosos, flexibles en horarios y metodologías en donde confluyen emprendedores que apuestan al concepto base de generar un ambiente laboral flexible en donde compartir ideas y así fomentar el surgimiento de nuevas relaciones.
Cada vez mas gente se suma a emprender bajo estas reglas dado que ofrece importantes oportunidades para democratizar la economía, mientras que busca aportar a la mejora de la calidad de vida y las posibilidades económicas de los residentes favoreciendo la inclusión social, el desarrollo integral de las ciudades, brindando mayor acceso a bienes y servicios, promoviendo incluso, en algunos casos, la gratuidad de los intercambios y fomentando el reciclado en detrimento de la obsolencia programada como son por ejemplos las gratiferias.
Gran cantidad de emprendedores encuentran asidero a sus proyectos dentro del modelo colaborativo potenciando las capacidades particulares de los actores sociales involucrados y amplificando las posibilidades de inserción en el mundo económico y laboral por cuenta propia.
Un ejemplo es la plataforma Couchsurfing, una comunidad global de 14 millones de personas en más de 200.000 ciudades del mundo que permite que los viajeros se conecten y puedan ofrecer o pedir un lugar en una casa para alojar o alojarse a cambio de nada. Se trata de una experiencia de socialización diferente, que brinda la oportunidad de recorrer el mundo sin pagar por el hospedaje.

Bárbara Sgró – Periodista

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